¿Somos mas que siesta y fiesta?

“El peruano es mas trabajador que el alemán, pero este ultimo es el triple de productivo que el primero”

En esta entrada haremos una reseña y critica sobre el mas reciente libro del Dr. Rolando Arellano, “Somos más que siesta y fiesta” que trata de “desmitificar” varias ideas que se tiene sobre América Latina tanto en el mundo desarrollado como aquí mismo.

Este ultimo libro es de lectura fácil, o en criollo, “fácil de digerir”, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados el Dr. Arellano. Pero no por eso deja de ser interesante y de hecho, presenta datos y conclusiones muy reveladoras que valen la pena ser analizadas.

Doce son los mitos que el Dr. Arellano ha escogido para tirar abajo y mas allá de ser un libro que le “lave la cara” a América Latina, es uno que pone en tela de juicio la clásica perspectiva que tienen los países desarrollados sobre nuestra región a la vez que propone una nueva perspectiva de ver a América Latina y esa perspectiva es la del propio latinoamericano. A partir de la comparación entre estas dos formas de ver a la región se puede apreciar que muchas de las ideas que se tienen sobre los latinos no son mas que estereotipos desfasados mientras que otras resultan ser bastante fieles a la realidad.

Creemos que la importancia de este libro radica en el hecho de que a parte de aportar una nueva perspectiva para ver a la región latinoamericana, lo hace sustentándose en cifras. Es decir, va mas allá del análisis social y del “yo creo” o el “me parece” y presenta argumentos sólidos para sustentar su punto de vista.

Estos son los doce mitos:

  1. “América Latina no existe”
  2. “América Latina es pequeña”
  3. “América Latina es rural”
  4. “América Latina esta sobrepoblada”
  5. “América Latina tiene muy poca población”
  6. “América Latina es machista”
  7. “Los latinoamericanos son flojos”
  8. “La mezcla cultural de América Latina explica su subdesarrollo”
  9. “Los latinoamericanos son poco educados”
  10. “América latina no es democrática”
  11. “América Latina tiene mucha desigualdad económica”
  12. “América Latina es muy pobre”

iremos mito por mito contrastando las ideas presentadas en el libro con nuestra propia opinión.

El libro no podría empezar de mejor manera, desmitificando una idea muy arraigada en el mundo entero, esa de que América Latina no es mas que un conglomerado de países sin ninguna otra característica en común mas que la de ser países pobres pertenecientes al continente americano. Esto resulta absurdo ya que tal como lo expone el libro, América Latina es una región aun mas homogénea que Europa y Asia por que los países que la componen comparten características culturales muy similares entre si como el idioma (aquí predominan solo dos mientras que en Europa mas de veinte), la religión (aquí predomina solo una, la católica) y una historia en común con antepasados y sucesos históricos similares que a demás ocurrieron casi al mismo tiempo (la independencia, el caudillismo, las dictaduras, etc). Si le quedan dudas sobre esto, amigo lector, formúlese la siguiente pregunta: ¿Quiénes se parecen mas entre si, un peruano y un mexicano o un alemán y un griego?

Luego el libro nos muestra un hecho bastante interesante y es que resulta que se tiende a subestimar la extensión del territorio latinoamericano por que estamos acostumbrados a usar un poco preciso mapamundi del siglo XVIII. Utilizando uno mas actual vemos como América Latina “crece” considerablemente en tamaño con respecto a otras regiones del mundo lo que sin duda es toda una sorpresa.

A continuación se toca la idea de que América Latina es un región predominantemente rural por que la imagen que se tiene del latino es la de un campesino sobreviviendo de lo que produce su tierra. Pues bien, aquí se muestran cifras frías que muestran que en el ultimo medio siglo América Latina ha pasado de ser semi rural a ser mas urbana que Europa y Asia con un 79% de su población viviendo en las ciudades. Ahora, si bien el mito parece venirse abajo con estas cifras, es oportuno mencionar que la idea del latino rural no tiene mucho que ver con el supuesto alto porcentaje de la población que vive en el campo, sino mas bien con el hecho de que aquí rural es casi sinónimo de pobreza extrema. Es decir, la idea que se tiene de un rural en un país desarrollado es la de una persona que se dedica al campo y que si bien puede tener menos oportunidades que alguien de la ciudad, vive prósperamente; en cambio, la idea de un rural en Latinoamérica es la de una persona a la que con las justas le alcanza para sobrevivir y lamentablemente, esta ultima percepción se acerca mucho a la realidad (en el Perú por ejemplo la pobreza extrema rural es 8 veces mas grande que la urbana) por lo que no podemos estar 100% de acuerdo con el libro en que esta percepción es simplemente un mito.

El siguiente mito nos dice que América Latina es una región sobrepoblada por que las tasas de fecundidad en nuestra región son altísimas lo que en parte explica nuestro subdesarrollo ya que hay muchas personas para pocos recursos y a la vez alimenta el estereotipo de una familia latina pobre y muy numerosa. Esta idea, como bien lo señala el libro, aunque valida décadas atrás, ya no tiene cabida en nuestros días por que la tasa de fecundidad en nuestra región ha disminuido dramáticamente en el ultimo medio siglo, siendo ahora menor a la media mundial y situándose alrededor de dos hijos por mujer.  Por otra parte, los países latinos tienen una baja densidad poblacional, similar a la de EEUU y muy por debajo de los niveles de Europa y Asia. Cabe mencionar aquí que si bien las tasas de fecundidad han disminuido mucho en la región, aun hay una diferencia importante entre las tasas de fecundidad de las zonas urbanas y rurales (en el Perú por ejemplo, una mujer de la zona rural tiene en promedio dos hijos mas que una mujer de la zona urbana) lo que refuerza el estereotipo del latino pobre con una familia numerosa.

A continuación se expone otro mito que, afirma que América Latina, comparada con China o EE.UU. no es atractiva para los inversionistas por tener pocos habitantes o ser un mercado “pequeño”. Esta es una de las mejores partes del libro ya que a demás de mostrar que tenemos tantos habitantes como EE.UU. o la Unión Europea, nos expone que América Latina tiene un enorme potencial ya que en el futuro se beneficiara de un “bono poblacional” (hoy hay muchos jóvenes y pocos ancianos lo que en un futuro nos hará altamente productivos) a diferencia de Europa en donde progresivamente irán sufriendo por la creciente falta de mano de obra y el envejecimiento de su población. Cabe mencionar que si bien como menciona el libro, somos importantes en tamaño, no estamos cohesionados como EE.UU. Europa o China y que a parte de las razones políticas, la falta de vías de comunicación es una traba enorme que impide que nuestra región se pueda desarrollar como un bloque a la par de la Unión Europea. El lector debe notar también que, si bien para los países latinos es conveniente negociar en bloque, estos suelen abarcar a pocos países (Mercosur, CAN, la Alianza del Pacifico) lo que minimiza el potencial de nuestro gran tamaño como región. Por otra parte y como bien apunta el libro, si bien nuestra región se beneficiara de un “bono poblacional”, corremos el riesgo de que mas allá en el futuro acabemos como la Europa de hoy en día con graves problemas en este sentido (muchos viejos, pocos jóvenes).

Luego se habla sobre el “mito” de que América Latina es machista y según lo que muestra el libro, parece no ser un simple mito ya que hay estadísticas, como la diferencia de ingresos entre el hombre y la mujer en distintas regiones del mundo, que corroboran esta idea dejando mal parada a nuestra región. Para intentar rebatir esta idea se muestran datos y cifras que nos dicen que casi la mitad de la PEA en el Perú esta compuesta por mujeres en la actualidad y que hay tantas mujeres como hombres con educación secundaria o superior. A demás de esto se señala un hecho muy interesante y es que según estudios anteriormente realizados dentro de América Latina, en una familia “machista” (en donde la mujer se encarga de la casa mientras que el marido trabaja afuera) la mujer, aparentemente, tiene mayor poder de decisión sobre como se gasta el dinero ya que ella decide sobre varios aspectos del gasto como la comida, los artefactos y la ropa) mientras que el hombre solo decide sobre pocos pero importantes aspectos como el de la banca. En el caso de una familia “no machista” (en donde el hombre y la mujer salen a trabajar) la mujer, aparentemente, no tiene tanto poder de decisión sobre el gasto ya que aquí el hombre también decide sobre aspectos como la comida o la ropa. Pero en este caso la mujer también decide sobre aspectos muy relevantes como el de la banca lo que nos lleva a pensar si en realidad en una familia “no machista” el poder de decisión sobre el gasto que posee la mujer es de verdad menor a la de aquella que pertenece a una familia “machista”. Por lo que aquí creemos que el mito no lo es tal y se asemeja bastante a la realidad machista de la región. En todo caso, es claro que en cualquier tipo de familia alrededor del mundo, la mujer suele tener la ultima palabra (no, no es sarcasmo).

El siguiente mito, el del latino flojo genera polémica. De hecho, mientras que el Dr. Arellano hace unas semanas afirmo que el peruano es mas trabajador que el alemán, otros afirman que la realidad es completamente opuesta. Es cierto que el estereotipo del latino flojo que solo va de rumba esta muy extendido alrededor del mundo y aquí el libro expone que esto se debe, en parte, a mediciones del producto que no toman en cuenta las diferencias entre el costo de vida de los países y que como resultado favorecen tremendamente a los países desarrollados, y al hecho de que el sector informal, de tanta envergadura en los países pobres, no es tomado en cuenta a la hora de determinar cuanto ha producido un país. Esto tiene sentido ya que si uno usa estadísticas mas realistas como el “PBI real” o el “PBI.PPA per-capita” en donde se eliminan las distorsiones generadas por el costo de vida de los países, se aprecia que América Latina no esta tan detrás de los países desarrollados como se cree y que si se toma en cuenta la importancia del sector informal en nuestras economías, la brecha entre los países desarrollados y nuestra región se reduce aun mas, aunque la brecha, claro, sigue allí. Por otra parte y esto es muy importante resaltar, en muchos países latinos se trabaja en promedio tantas o mas horas que en Alemania, Japón y EE.UU. como es en el caso de Chile y México. Esto nos demuestra que el Latino realmente es trabajador pero a demás nos dice que nuestro retraso con respecto a los países desarrollados no radica en cuanto se trabaja sino en cuan productivos somos y aquí las duras y frías cifras nos muestran la cruda realidad y es que, sin sesgo alguno, los países latinos no son ni la mitad de productivos que los países desarrollados lo cual se debe a factores como la educación y la tecnología. Es por esto que si vemos el problema desde esta perspectiva mas general (the whole picture) podríamos decir con justa razón que si bien el peruano es mas trabajador que el alemán, este ultimo es el triple de productivo que el primero.

El mito a continuación hace alusión a una percepción bastante extendida tanto fuera como dentro de nuestra región y esta nos dice que debido a nuestro mestizaje racial y cultural somos menos desarrollados que nuestros vecinos del norte (Estados Unidos y Canadá). Mas aun, también se dice que los países latinos con menor mestizaje son los mas desarrollados como es el caso de Chile y Argentina. Pues bien, esto, como lo expone el libro y también se figurara usted, amigo lector, es una idea sin ningún sustento mas allá del racismo y que la idea del blanco adinerado y del indígena pobre, si bien cierta décadas atrás, hoy en día ya no lo es y prueba de ello son México y las crecientes clases emergentes (hoy en día la nueva clase media) del Perú.

El siguiente “mito” hace alusión al hecho de que los latinos estudian menos que sus pares de los países desarrollados y según las cifras que expone el libro, a pesar de algunos sesgos de medición que suelen tener estas, los latinos están relegados en este aspecto (los latinos tienen menos años de escolaridad en promedio que sus pares de los países ricos) aunque esto esta cambiando para bien ya que cada vez aumentan los años esperados de escolaridad en la región (hoy se espera que los niños estudien muchas mas horas que sus padres o hermanos mayores). Por otro lado, los índices de analfabetismo parecen reforzar el mito; mas el libro propone analizar también el “analfabetismo funcional” (nos dice si una persona entiende o no lo que lee) y resulta que muchos países desarrollados se comportan tan mal o peor en este aspecto que los países latinos como es el caso de Italia. Sin embargo, en promedio, en este aspecto también los países latinos resultan enormemente relegados y mas aun, y como bien se señala, el aumento en el numero de años de escolaridad no implica una mejora en la calidad de la educación y prueba de esto son los resultados de la prueba PISA en donde, otra vez, América Latina resulta tristemente relegada. Todo esto nos lleva a pensar que el mito no es es tal y mas bien se apega bastante a nuestra triste realidad educativa.

A continuación se habla de uno de los aspectos mas cuestionados en América Latina y ese es la democracia. Se tiende a pensar que nuestra región no es democrática por las décadas de caudillismo político, cortos periodos democráticos e innumerables dictaduras que han azotado a cada país de nuestra región y pues, los libros de historia parecen reforzar esta idea. Sin embargo, el libro señala que en los últimos años esto ha venido cambiando para bien y que en la actualidad, sorprende saber que a excepción de Cuba y Venezuela, toda la región, aparentemente, vive en democracia. Ahora, el libro no da señales sobre cuan fuertes o débiles son estas democracias y si vemos este asunto un poco mas a fondo, resulta que la democracia en América Latina tambalea mucho. Tal es el caso de Argentina en donde prácticamente un solo régimen lleva gobernando 3 periodos seguidos o el del Ecuador y Bolivia en donde cambios constitucionales han permitido que pueda haber reelección indefinida. En resumen, América latina parece estar dando sus primeros y torpes pasos hacia una democracia estable como la gozan hoy en día los países desarrollados (a excepción de China, claro esta).

El siguiente “mito” nos dice que existe mucha desigualdad económica en América Latina y pues no hay que ser expertos economistas para darnos cuenta de que hay mucho de cierto en esta percepción. Estadísticas como el coeficiente de desigualdad de Gini y la diferencia entre los niveles de pobreza urbana y rural refuerzan esta idea. A demás, como consecuencia de esta marcada desigualdad se tiende a pensar que en América Latina no existe una clase media – característica típica de los países pobres – o que esta es muy reducida; es decir, nuestra sociedad con respecto a la distribución de la riqueza tiene una forma piramidal mientras que en los países desarrollados esta tiene la forma de un rombo (los inversionistas prefieren a los países con una clase media abundante) y el libro hace bien en refutar este ultimo punto ya que, en estudios previamente realizados por el Dr. Arellano, se demuestra que la clase media en América Latina ha crecido considerablemente a tal punto de que en la actualidad y por lo menos en las zonas urbanas, las sociedades tienen ya la forma de un rombo, (con pocos ricos, pocos pobres y muchas personas con ingresos medios) lo que nos pone casi a la par de la forma que tiene la distribución de la riqueza en los países ricos. Sin embargo, esto es solo en las zonas urbanas, no en la rurales en donde aun prima la pirámide y en donde se hace evidente por completo las enormes desigualdades que existen en nuestra región. Después de todo, los índices de desigualdad no mienten y aunque el crecimiento de las clases medias en la región han logrado disminuir la brecha, aun estamos muy relegados con respecto a los países ricos en términos de desigualdad económica y como claro ejemplo esta el Perú en donde a pesar de la marcada reducción de los niveles de pobreza en la ultima década, al 2010 el nivel de pobreza urbana era tan solo del 19.1% mientras que en la zona rural esa cifra llegaba al 54.2%, es decir, la desigualdad aun se hace sentir con fuerza. Para que no le quede dudas de la enorme brecha que aun existe en términos de desigualdad económica entre América Latina y los países desarrollados, amigo lector, puede revisar el siguiente corto pero conciso articulo de la revista The Economist Poverty, inequality and redistribution

Y llegamos al ultimo mito que nos dice que América Latina es muy pobre. Pues si bien no somos ricos, el libro apunta a demostrar que no somos tan pobres y que los ricos tampoco son tan ricos como se cree. Como expone el libro, América Latina siendo el 85.1% de la población posee solo el 36% de la riqueza mundial mientras que los países desarrollados, siendo tan solo 14.9% poseen el 64% de la riqueza. Es decir, somos inmensamente pobres… ¿o no? Pues no en la magnitud que muestran estas cifras ya que estas se elaboraron usando el “PBI nominal” que no toma en cuenta el costo de vida o nivel de precios de los países. Si usamos en cambio, mediciones mas exactas como el “PBI real” o el “PBI.PPA”, obtenemos resultados mas realistas que nos siguen indicando que los latinos somos pobres pero no tanto como se piensa. Como ejemplo, el libro expone que mientras las cifras elaboradas a base del “PBI nominal” nos dicen que el Estadounidense es 8 veces mas rico que el peruano; el PBI.PPA nos indica que el primero es solo 5 veces mas rico que el segundo. Pero hay otros factores que afectan nuestra percepción sobre cuan pobre es un latino y el libro nos dice que estos van desde el hecho de que ni el sector informal (enorme en América Latina y pequeño en países desarrollados) ni la producción para el autoconsumo son medidos en el PBI a que el trabajo de la mujer dentro de la casa tampoco es tomado en cuenta para su elaboración. Por estas razones el libro sugiere usar indicadores “mas realistas” como el Índice de desarrollo humano que corrobora la idea de que los latinos si bien no estamos en las mismas buenas condiciones que la de los países desarrollados, tampoco estamos tan mal como uno podría suponer. Y para finalizar, el libro habla de la felicidad ya que la considera como indicador importante para comparar el bienestar entre distintos países y/o regiones. Y pues, según un indicador de la felicidad por países, resulta que diez de los países “mas felices” son latinos. Sin embargo y con todo respeto al trabajo del Dr. Arellano, rankings como este ultimo no pueden dar la talla de indicadores como el “PBI.PPA” o el “IDH” por lo que su utilidad para comparar niveles de bienestar nos parece dudosa. Como alguien dijo por allí, no es lo mismo ser feliz que ser un tonto alegre.

Y bien, amigo lector, para resumir nuestro punto de vista podemos decir que estamos totalmente de acuerdo con el libro en que los mitos 1, 2, 4, 5 y 8 son mitos en realidad mientras que los “mitos” 3, 7, 9 y 12 guardan algo de cierto en sus afirmaciones aunque no son del todo validos, es decir, son “mitos a medias” y que con respecto a los “mitos” 6, 10 y 11 consideramos que no son mitos y mas bien reflejan la realidad latinoamericana.

Mas allá de si uno esta de acuerdo o no con las afirmaciones del libro, poner en tela de juicio las ideas presentadas en el mismo resulta ser un ejercicio realmente entretenido que nos conduce a formar nuestra propia percepción sobre la región latinoamericana por lo que su lectura es altamente recomendable.  Mas aun, el libro tiene un precio muy atractivo (S/. 24) por lo que no hay excusas para perderse esta oportunidad de conocer mas nuestra región.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s