De rombos y pirámides: Lima, el Perú y la desigualdad en LATAM.

IMG_5461

A muchos les debe sonar familiar el término “pirámide social” que hace alusión a la idea común que tenemos sobre cómo está conformada una sociedad en términos de riqueza, es decir, pocos ricos arriba y muchos pobres abajo.

No obstante, hoy en día también se puede hablar del “rombo social” que es la forma que adoptan las sociedades más desarrolladas si dividimos a su población por niveles socioeconómicos, y es que en ellas, la cantidad de personas consideradas como de clase media es abundante y sobrepasa por mucho la cantidad de personas catalogadas como pobres.

No por nada; se dice que una clase media robusta es una de las más claras señales de una sociedad próspera y, mientras más robusta sea esta, mayor será su nivel de desarrollo; razón por la cuál, los países más industrializados y las ciudades más pudientes suelen adoptar la forma de un rombo mientras que los menos afortunados tienen, efectivamente, la forma de una pirámide.

¿Por qué es importante?

La desigualdad, si bien inherente al ser humano – siempre habrán ricos y pobres – puede generar serios problemas para una sociedad y Latinoamérica es el perfecto ejemplo de esto.

Siendo la región con los indices de desigualdad más altos en el mundo, hemos sido testigos de una inestabilidad política que parece no tener fin. Con democracias pasajeras y frágiles, innumerables dictaduras y, en los casos más extremos, conflictos armados internos que tuvieron sus orígenes en el enorme descontento generado por una agravante desigualdad que paso desapercibida – a veces a propósito y por conveniencia – tanto por los gobiernos de turno como por la población en general.

Entonces, un alto nivel de desigualdad genera descontento, lo cual provoca inestabilidad política y a su vez impide el fortalecimiento de instituciones claves para una democracia sólida, lo que deriva en caos, cero desarrollo y termina retroalimentándose para generar un circulo vicioso.

A continuación, un breve breve e interesante análisis en base a estos conceptos que puede ser aplicado a cualquier país/ciudad de la región.

El caso peruano

Hace poco, la “Asociación Peruana de Empresas de Investigación de Mercados” APEIM lanzó una útil App para móviles en donde se puede apreciar cómo están conformados los niveles socioeconómicos – en donde A es clase alta; B, C y D clase media; y E clase baja – del Perú, el Perú Urbano y Lima.

Lima

Como se puede apreciar, Lima, la capital y ciudad más importante del país, tiene la forma de un rombo, con una clase C claramente dominante. Lo más rescatable de esto es que, en número, la clase D es abismalmente mayor que la E y que esta última supera por muy poco a la A. En resumen, todo bien aquí aunque se puede mejorar.

IMG_5216

Perú Urbano

Si “alejamos el zoom” y miramos al Perú en general, excluyendo las zonas rurales, la figura cambia un poco. Y es que, a pesar de repetirse la forma del rombo, este no es tan pronunciado como en el caso de Lima debido a que la clase D (clase media baja) es mayor a la C (clase media en todo el sentido de la palabra) y, lo más preocupante, la E supera ampliamente a la clase A y B, llegando a representar incluso más de la mitad del sector D. Con esto podemos inferir que las demás urbes de la nación están en desventaja con respecto a Lima.

IMG_5217

Perú Urbano y Rural

Pero observando al Perú como un todo, nos topamos con la desagradable “sorpresa” de que este tiene, por desgracia, la forma de una pirámide. Y es que aquí, la clase E impera rotundamente, dándonos a entender que hay muchos más pobres que personas de clase media en el país y que la gran mayoría de estos se residen en las zonas rurales.

IMG_5218

Conclusión

Podemos inferir con seguridad que Lima está en mucho mejores condiciones que el resto del país y que la calidad de vida en las urbes está muy por encima de aquella en las zonas más alejadas.

Además, cabe mencionar que en los países industrializados también hay ciudades que están mucho mejor que otras – es algo normal – pero la gran diferencia reside en que, en esos casos, existen varias “Limas”; o sea, varios focos de desarrollo lo cual hace que sus indices de desigualdad no sean tan altos. Puede que lo más parecido que tengamos a eso en la región sea Brasil con multiples ciudades de gran importancia como Río de Janeiro, Brasilia y Sao Paulo; pero incluso aquí, la desigualdad también reina con casos como el de las famosas favelas Río.

Usted, amigo lector, es libre de sacar todas las conclusiones que considere pertinentes a partir de esta información y hacer el mismo análisis para cualquier otra ciudad o país de la región. Aquí, nosotros nos hemos limitado a mostrar lo más obvio. No obstante, no podemos dejar de mencionar que estos gráficos dan cuenta de lo frágil que es la prosperidad económica y política actual que vive el Perú debido a la marcada desigualdad que impera en esta nación. Y presumimos, con pesar, que otros países de la región se encuentran en similares condiciones. Después de todo, los conflictos y la violencia social no surgen de la nada.

 

 

 

2 thoughts on “De rombos y pirámides: Lima, el Perú y la desigualdad en LATAM.

  1. César Castro says:

    “La desigualdad, si bien inherente al ser humano – siempre habrán ricos y pobres –”

    Falacia.

    La diferencia es una realidad, la desigualdad social sólo se ha presentado en la humanidad desde hace 30 siglos solamente, cuando se apropian de los excedentes de producción social y se impone un derecho privativo de la riqueza al conjunto de la población.

    La terminología usada refleja cómo se ve al el entorno, la forma de expresarse muestra el tipo de pensamiento y de cómo se comprende al mundo; el lenguaje refleja la ideología.

    La ‘Desigualdad’ refiere a la inequidad que sufren los sectores sociales a causa del sistema social en el que viven, dejando a ciertos sectores marginados y hasta excluidos, principalmente en términos de la producción y distribución de la riqueza.

    Un término muy diferente es el de ‘Diferencia’, que hace referencia a las particularidades y características de las que se conforma un individuo, grupo, sociedad o cultura que los distingue de otros.

    Por lo tanto no es lo mismo la lucha contra la Desigualdad (base de las primeras generaciones de los derechos humanos) y la lucha por el derecho a la Diferencia! (marcada en la última generación de los derechos )

    El lenguaje de la economía política refleja la ideología a la que se está orientado, la economía y los economistas deberían luchar por ser una ciencia objetiva.

    Like

    • Lenin says:

      A pesar de que eso es lo que postuló Rousseau, aún hay todo un debate en torno al origen de la desigualdad.
      Uno podría remontarse a la revolución industrial, al nacimiento de las primeras sociedades o incluso hasta la época en dónde éramos nómades para datarla. Se puede discutir mucho en torno a esto.

      Sea como sea, la realidad es que en las sociedades modernas existe la desigualdad y es quizá el dolor de cabeza más grande para los economistas. No obstante, la humanidad avanza poco a poco en este sentido y el crecimiento de las clases medias nos da evidencia de esto.

      Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s